Estar dispuesto a decepcionar a los demás.
“Estar dispuesto a decepcionar a los demás es la única
manera de ser verdaderamente libre”
Me apetecía hablar sobre esta frase porque considero que es un poco dura, pero muy cierta. En general, las personas solemos tener expectativas sobre los demás, las cuales deben cargar inconscientemente en su vida. El miedo a defraudar las expectativas ajenas hace que acabemos comportándonos como los otros quieren y no como realmente lo haríamos nosotros mismos, porque no queremos decepcionar a nuestro entorno.
Esto se asemeja al típico alumno que estudia Derecho o Medicina porque toda su familia ejerce la abogacía o la medicina y, por la presión que esto le impone en su vida y por lo que su familia “espera de él”, acaba haciendo una carrera que posiblemente no le guste.
El verdadero problema: vivir según la opinión de los demás
El problema no es la palabra “decepcionar”, sino que dejamos de hacer cosas bajo nuestro propio criterio y comenzamos a actuar según la opinión y el pensamiento de los demás. Puede que defraudar a una persona sea difícil, pero hay veces en las que hay que priorizarse y poner límites.Cada uno llevamos un estilo de vida distinto y, por ejemplo, si no te apetece ir a esa fiesta del sábado a la que ya has dicho que sí, pero en el fondo prefieres quedarte en casa, no tengas miedo a decir que no. Porque luego quien se va a arrepentir eres tú, y quien va a pasar un mal día pensando en todo lo que podría haber hecho y en el dinero que se habría ahorrado, eres tú.
La dificultad de decir “NO”
Decir “NO” es un paso duro y difícil para muchas personas, incluso para mí, que soy quien está escribiendo esto. A mucha gente le da miedo porque normalmente tendemos a dejarnos llevar por la presión social y aceptamos planes o decisiones que no van con nosotros ni con nuestros valores.Es muy importante poner límites y respetarte a ti mismo. Si a la gente no le gustan las decisiones que tomas, no debería importarte, porque en estas situaciones es mejor ser un poco egoísta y priorizarse a uno mismo antes que a los demás.
La madurez mental y el respeto propio
Al fin y al cabo, la persona que se respeta, que no cede, que sabe poner límites y decir “no” cuando es necesario, es una persona mentalmente madura. No le da miedo el rechazo social ni el miedo a defraudar.
Esta vida es tuya y únicamente tuya. Si la gente te considera “un pringado” o “un aburrido” por no hacer aquello que los demás esperaban que hicieras, no es problema tuyo, sino de ellos. Ellos son quienes se dejan guiar por el entorno y no por sus propios principios.
En cambio, si conoces tus límites y aprendes a respetarte, llegarás muy lejos porque conoces tus prioridades y sabes qué es importante para ti, y lo impones ante todo lo demás. Estas personas son decididas, con propósitos claros en su vida, y saben cómo llegar a cumplirlos.
Recomendación de contenido
Hay un canal de YouTube que se llama “Como si nadie escuchara”. Es una chica que trata diversos temas psicológicos. A mí personalmente me gusta mucho porque no se hace pesada y se entiende muy bien.
El vídeo del siguiente enlace refleja todo lo hablado en este blog. Si eres una persona a la que le gusta escuchar podcasts o ver vídeos de crecimiento personal, te recomiendo que sigas y veas su contenido, porque es muy nutritivo. Puede que no cambie tu vida, pero probablemente te ayude a reforzar tu mente y tu persona.
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